Un colchón de cuna o uno de minicuna soportan pesos máximos bastante elevados, aunque en muchos casos no superiores a 100 kg. Esto es porque en su gran mayoría son colchones de muelles o muelles ensacados, que son los más indicados para que el bebé se desarrolle sin ningún problema de espalda. Al no ser necesario soportar tanto peso, no suelen tener refuerzo perimetrales que encarecen su precio.
Además, y para responder a la consulta de Antonia de Hermosilla (Madrid), el peso no es el gran desencadenante para pasar a un niño de corta edad de la cuna a la cama. En este caso, el factor que determina el traslado a la cama es la estatura del niño o niña. Y su dificultada a la hora de dormir por la noche. Si el bebé se mueve mucho y se despierta por la noche, será hora de cambiarlo a la cama. Descansará mejor, y tú también.
La minicuna está pensada para que el bebé duerma como máximo hasta los seis meses, todo dependerá de lo movido que sea el bebé a la hora de dormir, si notas que no duerme bien, habrá que pasarlo a la cama, o si ya tiene fuerza para elevarse, es mejor evitar accidentes.
Los expertos aconsejan cambiar a la cama cuando el bebé mide unos 80 centímetros de alto, pero puede ser que necesites trasladarlo antes si notas que no duerme bien por las noches, se mueve mucho o se golpea contra los barrotes. Dormirá mejor en una cama con barreras de protección.
Casi, por no decir la misma importancia que el colchón, tiene la base o somier sobre el que apoyemos éste. Lo mejor para el niño son las cunas con somieres de láminas, son firmes y dejan respirar el colchón.
En este post de nuestro blog de Colchones.es te explicamos algunos temas sobre el descanso de tu bebé: hábitos, horas de sueño, necesidades de equipo de descanso, tipos de colchones.